La Viña

Objetivo

Empezamos noviembre, el mes de San Andrés. De él se dice que le gustaba el vino, tanto que acudió con retraso a la celebración del Día de Todos los Santos, el primero de noviembre, y por tal razón fue castigado a celebrar su festividad a finales de mes, concretamente el día 30. No en todos los lugares se abren las bodegas de par en par el 29 de noviembre, víspera del santo. Sin duda, la isla de Tenerife es la que profesa una mayor devoción a esta tradición. Como reza el refranero popular: «Por San Andrés, el mosto, vino es».

Y qué mejor momento para reseñar este «La Viña», juego en el que tomaremos el papel de herederos de un anciano viticultor en el que competiremos para ver quién es el que mejor gestiona los viñedos y, por tanto, consigue mayor prestigio.

¿Quién lo conseguirá? ¡¡ Bebamos pues, digo juguemos!!

Componentes

  • 1 tablero
  • 30 fichas de barrica
  • 8 fichas de uva comodín
  • 12 fichas de herramientas
  • 67 fichas de prestigio
  • 7 meeples
  • 110 cartas
  • 72 cartas de uva
  • 10 cartas de cestos
  • 5 cartas de vendimiador
  • 16 cartas de bodega
  • 1 carta de cooperativa
  • 1 reglamento

Cómo se juega

Preparación de la partida

  • Barajamos el mazo de cartas de uva
  • Colocamos el tablero de renque y juntamos las piezas para que haya un espacio más que número de jugadores. En partidas a dos jugadores habrá que dejar 5 espacio ya que cada jugador tiene dos trabajadores.
  • Al final del camino colocamos una ficha de uva comodín.
  • Revelamos dos cartas en cada espacio y a cada lado del renque.
  • Mezclamos las cartas de bodega y revelamos tantas como jugadores haya en la partida más tres. No puede haber 2 cartas iguales del mismo tipo de uva.
  • Colocamos la carta de la cooperativa según el número de jugadores
  • Colocamos una reserva con los cestos según el número de jugadores
  • Hacemos una reserva con las fichas de cada tipo de herramienta
  • Cada jugador elige un color y recibe:
  • 1 carta de vendimiador
  • 1 peón
  • 2 cartas de cestos iniciales
  • Tantos puntos de prestigio como su posición en el orden inicial del juego. En partidas a dos jugadores, el primero recibe un punto y el segundo tres.
  • Formamos otra reserva general con las fichas de prestigio
  • Elegimos el orden de juego y colocamos los trabajadores en orden inverso desde la entrada del camino

Ya podemos empezar a jugar.

Turno de juego

Una partida a La Viña se juega en varias rondas en las que jugaremos alternativamente por turnos. El jugador que se encuentre más atrás en el renque será el jugador activo en cada turno.

En su turno, cada jugador deberá:

  • Mover el meeple: Moveremos nuestro meeple trabajador 1 o más espacios, pudiendo llegar hasta la zona de salida en un solo movimiento desde cualquier posición del renque.

  • Coger una carta: El jugador activo cogerá una de las cartas visibles del espacio correspondiente, ya sea del espacio que abandona o al que llega. Si la carta enseña una herramienta, cogerá una ficha del mismo tipo, si estuviera disponible y la coloca en su carta de vendimiador (máximo 2 herramientas). Esta carta podrá colocarla en uno de sus cestos para poder venderla posteriormente y recibir los puntos correspondientes o o bien descartarla. Las cartas de parra vacía sólo están para molestar así que si la coges, tendrás que descartarla directamente.

Una vez que el jugador sale del renque tiene la posibilidad de vender sus cestos (todos o algunos de ellos) en las bodegas con las que cumpla los requisitos indicados. Descartarás todas las cartas del cesto y colocarás una ficha de bodega en uno de los espacios vacíos de la carta de bodega. Conseguirás los puntos indicados. Si además, es el último espacio de la bodega el que ocupas, recibirás todas las fichas de puntos que se encuentre en la misma.

Existe la posibilidad de mejorar uno o varios de tus cestos, devolviéndolo a la caja y pagando la diferencia con puntos de victoria. También podrás volcar todas las cartas de uva de un cesto a otro si el que recibe tiene espacio disponible para todas así como descartar todas las cartas de un cesto.

Cuando todos los jugadores o todos los trabajadores han salido del renque, prepararemos la nueva ronda. Rellenaremos los espacios del renque que se hayan quedado sin cartas hasta completar dos a cada lado y por cada uno de los espacios del renque. Colocamos una ficha de uva comodín al final del renque, por jugador, y un punto de prestigio en cada carta de bodega que tenga espacios sin ocupar.

Los efectos de las herramientas que aparecen en las cartas son:

Botas: Te permite coger una carta de un espacio anterior del que se encuentre tu trabajador.
Corquete: Te permite coger una carta de las solapadas (las que están debajo) del espacio en el que se encuentre tu trabajador activo.
Tijeras: Podrás coger 2 cartas del espacio que ocupe tu trabajador activo en vez de una aunque debes cogerla de uno en uno.

Fin de la partida

Una partida a La Viña termina cuando un jugador coloca su última ficha de bodega. En ese momento seguimos jugando hasta que se complete la ronda y después procederemos a puntuar. El jugador con más puntos será el ganador y en caso de empate ganará el jugador que haya salido antes del renque.

Opinión

La Viña es un juego ambientado en un tema muy español como es el de la vendimia de la uva, por lo que con el tema consigue atraer a mucho público o por lo menos debería. El juego ha sido editado originalmente por Devir, que amablemente me ha cedido una copia, y su autor es José Ramón Palacios que es un autor novel.

El juego nos pone en la piel de vendimiadores que debemos escoger los mejores racimos de uvas de las diferentes variedades que nos encontramos. Para ello disponemos de un personaje que camina en entre las vides luchando por colocarse en las mejores posiciones para escoger y una vez salimos del renque (pasillo entre las cepas) entregaremos nuestro cesto a la bodega que necesite las uvas escogidas por nosotros.

La Viña se basa mecánicamente en una colección de sets y una selección de cartas limitada por posiciones dentro del renque. Cada jugador se puede colocar en un lugar libre y puede escoger entre los racimos que se encuentren a su izquierda y derecha, tanto desde la posición desde la que sale como a la que llega. Siempre mueve el jugador que más retrasado esté en el renque por lo que la gestión de los tiempos es fundamental. Anticiparnos a la acción del rival es crítico.

Un aspecto que me sorprendió en un juego de este corte es la interacción tan cruel que existe en el juego. No hay interacción directa, no podemos robar uvas al rival del cesto de cada uno, pero le podemos amargar la partida en momentos decisivos de la misma. El hecho de disponer a la vista de los jugadores de todas las cartas de bodega y ver los requisitos de las mismas consigue el efecto de que estés permanentemente observando los cestos de los rivales, porque tan fundamental es hacer buenos cestos como estropear el de los rivales, así que los bloqueos y robos de racimos están a la orden del día.

El juego puede jugarse en modo familiar y amistoso en el que cada uno va a lo suyo sin importar lo que hace el rival o en el modo más competitivo en el que luchas por tu cesto y por estropear el del rival, en este modo es donde los más jugones pueden sacarle más jugo al título. No he escuchado muchas opiniones del juego, ha pasado desapercibido y creo que es un titulo con buenas ídeas. Puede ser que ante la avalancha de títulos nos pasan muchos por debajo del radar.

El juego dispone de mecanismos para modificar las reglas con las herramientas que tenemos disponibles en algunas cartas. Consiguen darle al juego un poco de variedad pero no es algo decisivo en el desarrollo de la partida. La escalabilidad del juego está bien conseguida. Tiene una pequeña modificación en las reglas para cada partida según el número de jugadores que son acertadas a mi modo de ver, sobre todo para 2 jugadores, ya que consigue ganar en estrategia el juego.

El juego permite trazar una pequeña estrategia al inicio de la partida cuando vemos las bodegas disponibles, aunque dependemos de los racimos que nos salen aleatoriamente. Luego la forma de jugar es totalmente táctica porque debemos reaccionar al turnos de los rivales y adapatarnos a los disponible en el tablero.

Entre los aspectos negativos podemos decir que no innova en mecánicas (muy pocos juegos lo hacen), ni las partidas son inolvidables. Es un euro bien hecho, pulido en sus mecánicas pero sin gancho para pasar al olimpo de los juegos. Echaremos buenas partidas pero no guardaremos grandes recuerdos. Es un euro con pocas reglas bien diseñado, si buscas el juego del año aquí no está.

La edición del juego es de calidad tanto en materiales, como en ilustraciones o diseño. Por un precio de 20€ PVP se consigue una caja con buenos materiales y diseño, están cuidados todos los detalles.

Para finalizar, La Viña es un juego de 2 a 5 jugadores con una duración contenida, con buena escalabilidad, con un diseño muy cuidado y unas mecánicas pulidas. No es un juego que pasará a la historia de los eurogames pero hará que pasemos buenos ratos. Su característica más sorprendente para mi ha sido la potente interacción que nos ofrece, positivo para algunos y negativo para otros, ustedes deciden.

Muchachita Lúdica Escrito por:

2 comentarios

  1. Jose Ramón Palacios
    5 noviembre, 2019
    Responder

    Hola
    Gran reseña. Me ha gustado mucho. El comentario de «El juego puede jugarse en modo familiar y amistoso… o en el modo más competitivo…» es muy acertado.

    Solo un par de cosas: solo se coloca UNA uva comodín (no una por jugador) y respecto a «Si al movernos quedamos en el último espacio tendremos opción de salir del renque.», no es así. La salida es directa: de donde esté el vendimiador hasta fuera del renque.
    En las reglas «En la zona de salida se colocará una ficha de uva comodín (9),», «En su turno, un jugador deberá avanzar su vendimiador 1 o más espacios, pudiendo llegar hasta la zona de salida en un solo movimiento», «Nueva Ronda: … Se pone una ficha de uva comodín en la zona de salida.»

    Gracias por todo. Las fotos están muy bien.
    Un saludo.

    • Muchachita Lúdica
      5 noviembre, 2019
      Responder

      Muchas gracias por comentar la reseña, siempre hace ilusión que el autor comente directamente.

      He corregido los dos fallos que has comentado. Curiosamente jugamos bien pero al redactarlo me he equivocado. Gracias por el apunte

      Felicitarte por el juego que has creado y también por el premio de Corona Lúdica que conseguiste hace unos días al “Mejor juego de autor español”

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