Lisboa

Objetivo

Nuestro objetivo en Lisboa será reconstruir la ciudad tras el desastre ocurrido el 1 de noviembre de 1755 y que se caracterizó por su gran duración y violencia, dividida en varias fases: Primero un terremoto de magnitud (aproximadamente) de 9 en la escala de magnitud de momento (que marcó las bases de la sismología moderna) que fue seguido de un maremoto y un incendio que causaron la destrucción de casi la totalidad de la ciudad.

El rey de Lisboa, puso al Marques de Pombal a cargo de la reconstrucción de la ciudad, quien reunió a ingenieros, arquitectos y a los nobles (nuestro rol en este juego) que utilizarán sus influencias para conseguir la total reconstrucción de la capital lusa.

Componentes

  • Tableros:
  • 1 Tablero Principal
  • 4 Tableros individuales de jugador
  • 1 Tablero de decretos
  • Losetas:
  • 1 loseta de jugador inicial
  • 1 loseta de calle para partidas a 2 jugadores
  • 20 losetas de planos
  • 16 losetas de edificios públicos
  • 22 losetas de edificios estándar
  • 5 losetas de edificios pequeños
  • 24 losetas de bonificación de Edificios
  • 14 losetas de bonificación de edificios públicos
  • Fichas:
  • 4 fichas de puntuación para las calles
  • 12 fichas de favores reales
  • 37 fichas eclesiásticas
  • 55 monedas
  • 30 monedas de 1 real
  • 20 monedas de 5 reales
  • 5 monedas de 10 reales
  • 68 recursos (17 de cada: oro (amarillo), ropa (rosa), libros (marrón), herramientas (azul).
  • Cartas:
  • 82 cartas políticas
  • 12 cartas de barco
  • 70 cartas decreto
  • Madera:
  • 63 cubos de escombros: 21 de cada: rojo (incendio), azul (tsunami) y 21 blancos (terremoto)
  • peón del Cardenal
  • peón del tesoro
  • 4 indicadores de valor de la mercancía
  • 8 discos: 2 de cada color (violeta, naranja, verde y amarillo)
  • 20 cubos marcadores de escombros: 5 de cada color (violeta, naranja, verde y amarillo)
  • 4 peones de la corte: 1 de cada color (violeta, naranja verde y amarillo)
  • 32 casas: 8 de cada color (violeta, naranja, verde y amarillo)
  • 32 funcionarios: 8 de cada color (violeta, naranja, verde y amarillo)
  • Varios:
  • 1 bolsa de tela para losetas esclesiásticas y cubos de desastre
  • 4 ayudas
  • 1 reglamento

Cómo se juega

Preparación de la partida

  • Colocamos el tablero en el centro de la mesa y a un lado el tablero de decretos.
  • Colocamos también las 4 fichas de puntuación de calles al azar en los espacios correspondientes (en partidas a dos jugadores no se usará la última fila de calles con edificios construidos)
  • Ponemos los 4 marcadores de precios de bienes en sus espacios
  • Colocamos todos los cubos de escombros en la bolsa de tela y los vamos sacando de forma aleatoria y los ponemos en sus lugares. Además, sacamos 6 cubos extras que colocaremos aparte. El resto se retiran del juego.
  • Hacemos una reserva con las losetas de edificios y ponemos uno en cada espacio de calle.
  • Barajamos las losetas de edificios públicos y los separamos en dos montones (verde y azul). La primera loseta de cada montón se coloca en el tablero principal.
  • Colocamos las losetas de plano de dos montones (arquitecto, color azul y verde) de mayor a menor número de funcionarios y los colocamos en el tablero principal.
  • Cogemos cartas de barco de cada período según el número de jugadores menos 1.
  • Los barcos marrones y violetas se dejan a un lado y colocamos en el tablero los rojos y azules.
  • Generamos una reserva de monedas y bienes al alcance de todos los jugadores
    -Barajamos el mazo de decretos y revelamos los 8 primeros (retiramos los que tienen el símbolo de dos jugadores en partidas a 2 jugadores)
  • Ponemos tantas fichas de favores como jugadores haya en la partida.
  • Metemos las fichas eclesiásticas en la bolsa y sacamos 6 que colocaremos en la pista de la catedral.
  • En track del tesoro pondremos el marcador en la casilla 0 de influencia y 3 de tesoro.
  • Barajamos las cartas y las separamos por periodos
  • Repartimos 5 cartas azules a cada jugador y el resto se retiran del juego
  • Organizamos 4 pilas con las cartas rojas según el símbolo del reverso y las ponemos boca arriba en el tablero. Dejamos aparte los mazos violeta y marrón
  • Elegimos jugador inicial y después entregamos a cada jugador:
  • un portfolio
  • 8 funcionarios (7 los colocaremos en el portfolio y 1 en el edificio del noble azul) En partidas a 2 jugadores se colocarán 2 funcionarios de los dos colores no utilizados en cada edificio.
  • 1 peón de corte
  • 5 cubos de escombros
  • 8 almacenes
  • 1 marcador de pelucas
  • 1 marcador de influencia
  • Colocamos en los portfolios individuales 5 cubos en la fila superior de la zona de cimientos
  • Colocamos los 8 almacenes en los espacios correspondientes
  • Colocamos el peón de corte en una zona de la corte del tablero principal
  • Colocamos el marcador de pelucas en la casilla con valor 5
  • El jugador principal coloca su peón en el valor 4 de la pista de influencia. El resto de jugadores lo irán colocando con un punto más que el jugador de anterior.
  • Cada jugador coge dos fichas eclesiásticas de la bolsa, elige 1 y lo coloca en su portfolio, el otro se devuelve a la bolsa.
  • Cada jugador coge un recurso y 10 monedas
  • Metemos todas las fichas de valor en la bolsa y cada jugador coge una al azar y la colocaremos en su portfolio. El resto se colocan en los espacios de cada noble en la corte.

Si no te has dado por vencido después de la preparación, ya estás listo para empezar a jugar…

Turno de juego

En Lisboa no hay un número determinado de rondas. Durante la partida, cada jugador en su turno puede elegir entre 5 acciones disponibles:

Acciones a realizar en el tablero personal (portfolio)

Jugar una carta en nuestro tablero personal ya sea en la parte superior o en la parte inferior del mismo.

Si jugamos la carta en la parte superior, obligatoriamente tiene que ser una carta de noble y conseguiremos el beneficio que se indique en ella. En este punto elegiremos o bien vender bienes o bien comerciar con los nobles.

Si jugamos la carta en la parte inferior, obligatoriamente tiene que ser una carta de tesorería y con ella conseguiremos el dinero de la tesorería pero con esto conseguiremos que el track de la tesorería disminuya un nivel.

Acción 1: Vender bienes: Si elegimos esta opción, colocaremos bienes que tengamos en nuestro tablero en espacios disponibles de nuestros barcos o de los barcos de nuestros rivales y recibimos el dinero que corresponda.

Acción 2: Comerciar con nobles: La comercialización con los nobles nos permite realizar 6 acciones (2 por cada noble), de estas realizaremos hasta dos en nuestro turno. Para ello, necesitaremos gastar el recurso que nos indique la acción que queramos realizar. Éstas acciones pueden ser:

  • Contratar funcionarios: La contratación de funcionarios, requiere que el jugador activo sitúe 2 de sus funcionarios de su reserva en dos edificios distintos del tablero central. Si se diera el caso de que todos los espacios estén ocupados, el jugador que tenga más funcionarios deberá mover uno a la plaza. De esta manera se hace hueco para el nuevo inquilino pero el funcionario desplazado a la plaza seguirá estando en el juego.

  • Comprar planos: el jugador coge una de las losetas de plano ya sea de la pila azul o verde y la coloca en su tablero individual.

  • Construir un barco: el jugador activo devolverá a la reserva tantos bienes diferentes como la capacidad de carga que tenga el barco que se encuentre en el astillero. Después avanzaremos el track de tesorería una posición y conseguiremos tanta influencia como el valor que se muestre en la parte superior de las cartas que tenemos en nuestro tablero personal. Si conseguimos llegar al máximo de influencia, nos anotaremos una peluca (punto de victoria)

  • Producir mercancía: Al producir mercancía, recibiremos un bien del tipo que corresponda según el almacén que tengamos construido. Tras esto, tendremos que reducir el valor de ese tipo de bien una unidad (independientemente de la cantidad de bienes que produzcas). Si el almacén está lleno, será como si no lo hubiéramos producido así que no tendremos que reducir su valor.

  • Reunirse con el Cardenal: Si en nuestro turno visitamos al Cardenal, avanzaremos uno o dos pasos la figura del mismo y cogeremos una ficha eclesiástica que esté adyacente a él. Si tenemos ocupado los 4 espacios para colocar dicha fichas, no podremos realizar esta acción.

    • Si el Cardenal alcanza o pasa el icono del tesoro, subirá una posición el marcador.
    • Si el Cardenal alcanza o pasa el icono de influencia, cada jugador tendrá la posibilidad de descartarse de una o varias fichas eclesiásticas, consiguiendo las pelucas de su reverso, para conseguir influencia (anotanto los puntos que suman las cartas de la parte superior de su tablero principal). Esta acción se realizará comenzando con el jugador principal y siguiendo el resto en sentido horario.
  • Coger una loseta de favor real: Cogeremos un favor real y lo colocaremos en nuestro tablero principal (máximo uno de cada). Si ya tienes 3 favores reales en tu tablero, no podrás realizar esta acción.

Acciones a realizar en el tablero central

Acción 3: Visitar a un Noble, consiste en jugar una carta en el tablero central situada entre los tres personajes y gastar influencia para visitar al noble requerido.

Si jugamos una carta de personaje, podremos visitar a un noble. Dependiendo del noble que visitemos podremos realizar una acción u otra.

Antes de realizar la acción “Visitar a un noble”, podremos realizar opcionalmente una acción de comerciar con el noble en cuestión que SIN gastar recurso. Además, después de realizar la acción 3, otro jugador (siguiendo el orden de juego), podrá descartar una loseta de favor real y gastar influencia para repetir la visita al noble en cuestión o una de las acciones de Estado para este Noble.

  • Si visitamos al noble verde (Manuel da Maia), podremos construir una tienda. Para ello, elegiremos una loseta disponible desde el espacio que determinará que tipo de negocio construiremos en una localización disponible del tablero, obtendremos la recompensa por el tablero indicada y cogeremos uno de los escombros de la fila o columna, lo colocaremos en nuestra zona de cimientos de nuestro tablero personal, pagaremos el coste del lugar (valor actual de cada cubo de escombro de la fila y columna que corresponda, más el valor actual de la tesorería) a la reserva. Tras el pago, colocaremos la loseta de terreno, en el lugar elegido y una casa de madera de nuestro tablero personal. Si los bienes de la tienda construida coincide con uno o varios iconos mostrados en los edificios públicos de la misma fila o columna, apuntaremos las pelucas indicadas en la ficha de puntuación tantas veces como coincidencias haya.

  • Si visitamos al noble azul (Marqués de Pombal), podremos coger un decreto. En nuestro turno, cogeremos un decreto de los disponibles y lo colocaremos boca arriba en nuestra zona de juego cerca de nuestro tablero personal. Si disponemos de algún cubo de cimientos sobre el noble en el tablero principal, podremos descartarlo para coger un segundo decreto.

  • Si visitamos al Rey (D. José I) , podremos inaugurar un edificio público. En este caso, tendremos que coger una loseta, de edificio público, que será verde o azul en función de los planos incompletos que tengamos en nuestro poder y la colocaremos en uno de los espacios disponibles de un edificio público, para ello deberemos entregar los funcionarios que aparezcan en los planos. Tras esto, recibiremos los cubos de escombros del lugar elegido para la construcción, que colocaremos en nuestro tablero personal, y podremos activar la bonificación que se indica en el espacio elegido. Si al colocar el edificio público coincide verticalmente u horizontalmente con una tienda que produzca el mismo material que tiene reflejado la loseta de edificio público, es decir pertenece al mismo gremio, el dueño de la tienda recibirá tantas pelucas como se indique en el marcador de puntuación según en la columna en la que hayamos colocado dicho edificio público.

Acción 4: Colocar una carta de tesorería en el tablero central ” Patrocinar un evento” con la que recibiremos recursos, dinero…etc. Aunque para poder realizar esta acción y jugar esta carta, deberemos pagar tantos reales como el valor actual de la tesorería

Acción 5: Existe la posibilidad de descartarte de una carta para conseguir un oro en el caso de que en un turno no puedas o quieras realizar alguna de las acciones mencionadas con anterioridad.

Para terminar nuestro turno cogeremos una de las cartas Políticas de la muestra de cartas. De esta manera tendremos de nuevo 5 cartas.

Además revelar una nueva carta Política del mazo del que robamos una carta, rellenar la muestra de losetas de ciudad, rellenar el track de la iglesia(si hay espacios vacíos), rellenar la muestra de Decretos(si hay huecos), y quitar los bienes de las acciones de estado.

Fin de periodo

Durante la partida, una vez que alguno de los jugadores consiga completar dos set de escombros, o bien, acabemos con tres de las cuatro pilas de cartas, la fase o periodo actual termina. Tras esto realizaremos las siguientes acciones:

  • Cada jugador recibirá 3 pelucas por cada set de 3 escombros distintos que tenga en su tablero individual.
  • Cada jugador (primero el jugador inicial y luego en sentido horario) podrá descartar tantas cartas de su mano como desee y activar la bonificación de las mismas siempre que sean de 3 personajes distintos.
  • Se retiran las cartas de barco y las que quedan en el tablero central y se colocan las cartas de la nueva etapa que comienza.
  • Se reparte cartas nuevas (moradas) a cada jugador hasta tener una mano de 5 cartas
  • Se colocan las cartas nuevas (marrones) en el tablero central
  • Empezamos una nueva ronda

Fin de la partida

La partida termina:

  • Cuando un jugador consigue completar la cuarta columna de su zona de cimientos

ó

  • Cuando se han terminado 3 de los 4 mazos de cartas.

Cuando esto sucede se termina la ronda actual y se juega una última ronda.

Tras esto, procederemos a puntuar de la siguiente manera:

Al total de las pelucas que tenemos en la pista de puntuación, sumaremos:

Tantas pelucas como la suma del tamaño del casco de los barcos en su portafolio.
3 pelucas por cada set completo de escombros
Por tener más tiendas de un tipo que sus oponentes, según se muestra en la tabla

1 peluca por cada 5 reales
Pelucas por las cartas de decreto cumplidas
Pelucas por haber puesto funcionarios a trabajar en edificios públicos según la siguiente tabla

Si no tiene planos completados, no ganará pelucas por ellos
Pelucas por cada loseta de favor real que tenga en su tablero

El jugador que haya conseguido recaudar más pelucas será el ganador. Si hubiera un empate se resolverá según los diferentes recursos y según este orden.

  • Mayoría de sets de escombros
  • Mayoría de almacenes
  • Mayoría de planos finalizados
  • Mayoría de dinero

Si aún así persiste el empate, ambos podrán presumir de haber conseguido reconstruir la capital lusa.

Opinión

En esta ocasión vamos a hablar de un peso pesado del diseñador portugués Vital Lacerda, que he tenido la ocasión de probar en profundidad y me lanzo a la piscina para hablar un poco de las sensaciones que me ha producido.

El juego nos ubica en Lisboa el 1 de noviembre de 1755 después que la ciudad lisboeta sufriera un fuerte terremoto, después un maremoto y posteriormente un incendio, que provocó la práctica desaparición de la capital lusa. Nosotros somos nobles que debemos reconstruir la ciudad ayudados por tres personajes fundamentales en la historia de la reconstrucción de la ciudad, José I Rey de Portugal, el Marqués de Pombal Primer Ministro y Manuel de Maia Ingeniero encargado del proyecto de la reconstrucción.

Como en todos los juegos que he podido probar del autor portugués disponemos de acciones que aparentemente son simples, pero que el desarrollo de las mismas tienen varios subprocesos que complican el entendimiento de las mismas. Eso si, en el caso de Lisboa una vez conoces el flujo del juego, me pasó al finalizar la segunda partida, se juega bastante fluido y no hay que pararse para revisar reglas. Una vez fijadas las reglas no se olvidan. La barrera de entrada a este tipo de productos es alta y no todo el mundo esta dispuesto a saltarla por lo que mucha gente se quedará por el camino sin probar el juego porque no le apetece emplear el tiempo necesario para fijar el reglamento.

El motor del juego son las cartas y para realizar las acciones disponibles siempre debemos jugar cartas. Disponemos una mano de 5 cartas por lo que no tendremos problemas para realizar las acciones que queremos hacer, rara es la vez que no tenemos la carta adecuada y si no la tenemos seguramente haya sido error nuestro al no robar las cartas que debíamos. El azar está muy limitado en el juego.

Eso si, la complicación para realizar las acciones no vendrá por no tener cartas si no por no tener los recursos necesarios para realizarla, ya sea por no disponer de dinero, materiales, funcionarios, planos, etc..

El juego tiene una fuerte carga estratégica, debemos pensar a varios turnos vista, aspecto que me gusta bastante y que eleva la dificultad. Los turnos no son muy numerosos y debemos utilizarlos con mucha cabeza, si cometemos un error en alguno podemos pagarlo caro. El tablero está dividido en varios sectores que representan zonas de Lisboa, puede que haya partidas que utilicemos unas zonas más que otras, en las partidas que llevo he probado varias estrategias y ninguna me ha parecido decisiva aunque la que más efectiva me ha resultado es la de construir el mayor número de tiendas combinadas con la obtención de cartas de decreto adecuadas. La construcción de edificios públicos es una buena fuente de puntos y si se combina con la obtención de losetas de la iglesia puede ser efectiva, aunque esta me falta explorarla más. Si provocas un final de partida prematuro gracias a la obtención de escombros por construir muchos edificios públicos puede darte la victoria porque al resto de jugadores no le haya permitido expandirse adecuadamente.

Una de las pegas que puede tener el juego en su inicio, que no me parece muy intuitivo, la colocación del lugar de las cartas puede serlo pero qué tipo de carta jugar lo es menos porque si la juegas en un sitio te permite hacer una acción y si la juegas en otro puedes hacer acciones diferentes. Además hay acciones que tienen tantos pequeños pasos que puede provocar que te saltes alguno. Esta pega se soluciona con partidas en mi opinión.

Pasemos a hablar de la preparación y duración. El setup no es corto pero para la cantidad de material no se hace pesado, además tiene un inserto bastante práctico y facilita la preparación. En cuanto a la duración de la partida, me parece uno de los puntos fuertes del juego se ajusta bastante y una vez sabemos jugar se liquida la partida en 1,5h o 2h si somos más lentos. El número de jugadores no afecta a la duración. Las sensaciones de la partida no varía en exceso dependiendo del número de jugadores, funciona bien a cualquier número, a 2 me gusta mucho aunque creo que 4 es su número ideal.

Lisboa me parece que es el juego más combero de los que he probado de Vital Lacerda, creo que ha conseguido un diseño de lo más redondo. Podemos conseguir un buen puñado de puntos si elegimos bien las cartas de decreto o si construimos tiendas y edificios públicos en los lugares correctos.

Otro de los elementos que Vital importa de The Gallerist es la posibilidad de repetir una acción concreta que ha realizado otro jugador fuera de nuestro turno, eso si para ejecutarla debemos tener los recursos necesarios. Esta posibilidad debemos utilizarla siempre que podamos porque nos permite realizar una acción extra que nos vendrá fantásticamente.

Temáticamente no podemos decir que nos sintamos reconstruyendo Lisboa pero si es cierto que durante la partida hablamos de escombros, de abrir tiendas, de construir edificios públicos o visitar al cardenal. El tema está bastante bien pegado y es un tema que particularmente me gusta.

Pasando a hablar de la edición de Eagle Gryphon Games no puedo decir nada más que espectacular, tanto la ilustración como la calidad de los materiales es impresionante. Eso si, el precio que pagamos los jugones por esa calidad también es espectacular, el juego tiene un PVP alrededor de los 100€, casi nada. El diseño del juego y las ilustraciones me gustan mucho, el azul que impregna todo el juego me parece muy elegante.

A modo de resumen general, Lisboa es un juego que hace honor a su autor, complejo, profundo y estratégico. Todos aquellos que gusten de estas características disfrutarán de las partidas que ofrece. La rejugabilidad es otro punto a su favor.

Por mi parte poco más que añadir , salvo que entra directo en mi Olimpo particular de juegos.

Muchachita Lúdica Written by:

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